Se encuentra usted aquí

4. EL FERROCARRIL

Versión para impresiónEnviar por emailVersión PDF

Enlace para ver el vídeo: https://youtube.com/shorts/qeGcd-RgTPs?feature=share

4. EL FERROCARRIL

Se trata del título de una serie por entregas que el P. Claret publicó en los periódicos La Esperanza y La Razón Católica en 1857. Ni que decir tiene que la idea era bien original. ¿Pero por qué ese título? 

El ferrocarril era por aquellos días tema de palpitante actualidad. En España se estaban diseñando las grandes vías de hierro, que iban llamando la atención por ciudades y pueblos por donde pasaban. El mismo Claret había podido comprobar la utilidad de este nuevo modo de viajar camino de Villalba, Aranjuez, Toledo, El Escorial. Pronto quiso convertirlo en una serie de tres libritos para la imprenta. Lo más curioso es lo que le dijo al encargado de publicarlos, D. Dionisio González, refiriéndose e “Los viajeros del ferrocarril”: “Aquí va ese librito que acabo de componer a fin de que se divierta un poco”. Yo creo que nunca se nos hubiera ocurrido pensar que el P. Claret pudiera haber escrito un libro para divertir.

Pero el ingenio del P. Claret daba para más. Con el título ocultaba sus intenciones. Veamos los subtítulos si no: El Ferrocarril, o sea medios para conseguir la felicidad y evitar la infelicidad o desgraciaLos viajeros del ferrocarril, o sea conversación sobre la profanación de los días festivos y modo de santificarlos y Nuevo viaje en ferrocarril, o sea conversación sobre la blasfemia y el lenguaje brutal y obsceno

En las tres la acción o, mejor dicho, el diálogo se desarrolla en torno al tren. El primer librito parte de una conversación entre D. Prudencio, D. Juan y D. José sobre el descarrilamiento de un tren, el segundo se desarrolla en el mismo tren en viaje desde Madrid camino de Alicante y el tercero (ha fallecido D. Juan siendo sustituido por D. Julián) en tren desde Barcelona camino de Zaragoza. 

Para el P. Claret la sociedad era como un ferrocarril que mientras marcha por el debido sendero lleva felizmente a los viajeros al término de su camino, pero que causa inmensas desgracias si descarrila, si la fuerza del vapor es desproporcionada, si falta o no está en su lugar alguna pieza de la máquina.

Claret supo aprovechar la fuerza de la novedad para transmitir el mensaje. No es extraño que D. Dionisio González, en respuesta al envío de aquel librito, le contestase: “Ojalá se escribieran en este estilo muchas obritas de la misma clase”

Y eso seguimos diciendo nosotros.

Formulario de búsqueda

Calendario

L M M J V S D
 
 
 
 
 
 
1
 
2
 
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
 
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30
 
31
 
 
 
 
 
 

Últimas Noticias