
31. LA PROMESA CONSOLADORA
Este tipo de promesas no es exclusivo de esta Congregación. Es la tercera de las tres afirmaciones que se han recogido tradicionalmente de la profecía del Fundador: la expansión por todo el mundo, la perduración hasta el final de los tiempos y la promesa de salvación para cuantos mueran en la Congregación. La dio a conocer el P. Xifré en una carta circular de 1897 y luego fue recogida por otras publicaciones, como las de los PP. Cepeda y Ribera, pero nunca fue considerada doctrina oficial de la Congregación.
Oigamos lo que decía el P. Xifré en la Circular: “Tenemos además juramento de perseverancia, según lo dicho y tantas veces repetido. Si lo cumplimos, tenemos una grande señal de predestinación y la revelación de Nuestro Padre Fundador, que oímos de sus labios, a saber: Dios me ha revelado — dijo - que los que hasta la muerte permanezcan en la Congregación se salvarán”. Pero son muchos los testigos de esta revelación de modo oral del P. Xifré durante su etapa formativa en la Universidad de Cervera. Y no faltan quienes declararon habérsela oído al P. Clotet, Serrat, etc.