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30. LA LEYENDA NEGRA

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30. LA LEYENDA NEGRA

¿Quién no ha oído hablar de la Leyenda negra en referencia al P. Claret? La pregunta es ¿cómo surge esa leyenda que tanto le persiguió en vida y después de su muerte? Intentaremos dar respuesta a esta importante pregunta:

Al decir “cómo” nos referimos a la raíz profunda donde se arraciman los orígenes de la maledicencia y aun del desprecio de algunos hacia el P. Claret. Y estos 'algunos' se trata de personas influyentes y capaces de crear leyendas: los políticos y los periodistas.

Cuando el P. Claret llega a Madrid procedente de Cuba en mayo de 1857, ya venía precedido de algunas sombras en Cataluña y Cuba que aquí no vamos a señalar. Es en Madrid donde va a progresar la leyenda hasta límites apenas soportables, excepto por el temple de un "hombre de bronce" como era el P. Claret, un bronce bruñido en la fragua de Dios. He aquí un breve recorrido cronológico referente a las causas más serias de la ascensión imparable de la leyenda negra sobre Claret en la Corte:

La primera vez que el P. Claret salta a la prensa negra de Madrid fue con motivo caso de la esposa del ex-general Ortega. Se comentó que el P. Claret no la había recibido cuando acudió a él para pedirle influencia ante la condena a la pena capital de su esposo, acusado de sublevación militar.

Pasado un año se desencadena en las Cortes un furibundo ataque al P. Claret debido a una estampa en la que aparecían varios demonios ensañándose con un condenado con los nombres de tres famosos diputados. Dicha estampa fue enviada a los diputados, recayendo en Claret todas las iras en pleno Congreso.

Poco después algunos periódicos preguntaban: "¿Cuánto se paga al P. Claret, Arzobispo de Cuba?". El Clamor responde: "una pensión de 6.000 pesos fuertes anuales sobre las cajas de La Habana; y añadiremos además que aparte de esta pensión tiene 3.000 duros de sueldo, como confesor de S.M." Y sigue comentando La Iberia: "únicamente vamos a permitirnos observar que cuando las publicaciones del Gobierno callan en una cuestión de hechos y números, como es ésta, tendrán sus motivos especiales para ello. Pero ¿cuales? Sería conveniente que el público los supiese".

Ese mismo año los diputados Olózaga, Madoz, Zorrilla, Figuerola, Aguirre... hablan veladamente en el Congreso en contra suya, refiriéndose al Escorial, a Sor Patrocinio y al Confesor de la Reina.

En febrero de 1864 se comienza a hablar del librito La Llave de oro. Para algunos una publicación escandalosa y dañina para las jóvenes. 

En 1865 se especula sobre su discrepancia con los obispos españoles sobre la desaprobación del tema del reconocimiento del Reino de Italia.

Ese mismo año La Iberia le acusa de "amotinar" por las montañas de su país. Como guerrillero carlista.

Ya en el exilio de París se satiriza sobre un sermón del P. Claret en París, 'dividido en 17 partes'.

Finalmente le acusan de haber robado las alhajas del Escorial.

Junto a estos temas surgen otros que son fruto de la pura invención y maledicencia que no merece la pena detallar. 

Ahora podemos entender en toda su profundidad la razón del librito que escribió en el silencio de su celda de Antón Martín: “Consuelo de un alma calumniada”.

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