Se encuentra usted aquí

Alégrate: invitación a no dejarse robar la esperanza

Versión para impresiónEnviar por emailVersión PDF

La pastoral en los colegios de esta provincia siente la urgencia, más que nunca, de estar atentos a las necesidades de las personas para elaborar propuestas de vida cristiana donde vivir la fe en medio de estas circunstancias tan especiales sobrevenidas por la pandemia. Hilar fe y vida a la luz de la experiencia pascual en esta particularísima cincuentena pasa por una decidida opción misionera, por la creación de un espacio que favorezca el estar juntos y el crecimiento de relaciones personales duraderas. Una de las últimas iniciativas ha tenido lugar este pasado sábado en el colegio Corazón de María de Gijón, (CODEMA) donde se ha celebrado un retiro online para profesores y personal asistencial y de servicios que forma la familia CODEMA.

“Decidimos bautizarlo bajo el título ‘Alégrate’, pues tenemos miles de motivos. De la Pascua se desprende la enseñanza del paso de la muerte a la esperanza”, explica el pastoralista Aitor Castaño, quien junto a Javier López y el claretiano Germán Padín, organizaron esta jornada de encuentro y oración. “Aunque el coronavirus haya provocado una situación que a priori ha sembrado sospecha y desconfianza, a la luz de la Palabra puede convertirse en camino que transitar juntos, más fraternalmente, donde repensar nuestra forma de vivir y desde donde seguir mirando al frente con mayor coraje”, redunda.

El retiro congregó a más de ciento cincuenta personas que iniciaron la mañana en clave de oración con unas palabras del director, el claretiano Simón Cortina. Seguidamente pasó a desarrollarse el encuentro en tres grandes bloques. El primero de ellos estuvo pensado para compartir la experiencia de este año largo, poniendo en común los frutos del esfuerzo derrochado en pro de los alumnos. “Fue un ‘hacer memoria’, repensar de dónde venimos”. A renglón seguido, “procuramos discernir el hoy, y sobre todo, el ánimo con que enfrentamos nuestro día a día”, incide Castaño. Finalmente, el tercer y último bloque, que obligaba a un trabajo personal y que vino de la mano de una pregunta muy concreta: ¿Cómo te encuentras?

Entre medias, espontáneas ponencias y breves reflexiones, distintas lecturas de textos bíblicos, proyección de vídeos y fotografías y alguna que otra agradable sorpresa. “Procuramos hacerlo de modo dinámico y movido, que bastantes horas de reuniones frente a una pantalla llevamos todos encima”. En este sentido fue importante el apoyo de los materiales que el Equipo de Pastoral de la Provincia (EPAP) envía a nuestras posiciones. “‘Palabras para cuidarnos’ guio buena parte de la jornada”, concede Castaño. Otro momento especialmente celebrado fue el aporte de Ana Medina, periodista de la diócesis de Málaga. “Trabajamos un momento de reflexión con el texto publicado en el último número de la revista ‘Encender’, donde se nos invitaba a hacer de este tiempo una oportunidad, no una pérdida”, rememora el pastoralista.

Para terminar la mañana, una invitación a un brindis “donde pese a estar cada cual al otro lado de la pantalla, resultó ser de lo más divertido”. Un ágape celebrado con el espíritu de los primeros cristianos que cerró una mañana para reconocer el regalo que es la vida, y percibir el sentido de pertenencia a una familia de creyentes que no se deja robar la esperanza.

Categoría: