Se trata de una nueva residencia abierta en Macao en febrero de 2006, setenta y siete años después de que los primeros Claretianos pusieron sus pies en China, el primer puesto de misión en Asia.
Los Padres Vicente Sanz y Mariano Sedano un 26 de febrero de 1996 llegaban a Rusia para poner en marcha lo que es nuestra presencia en un mundo desconocido