Este rito está pensado para llevar a cabo dentro de la Celebración de la Eucaristía o en una Celebración de la Palabra. Puede realizarse tras la homilía.
Las lecturas pueden ser las del día o las del día del Domund (Is53,10-11; Sal 32; Hb 4,14-16; Mc
10,35-45) o bien, alguna acerca de Jesús y la Luz (Mt 5, 14-16; Jn 8, 12)